“INALSA: producción y distribución de agua barata y de calidad para los ciudadanos”

Sin duda, la propuesta con la que nos presentamos los partidos políticos que aspiramos a presidir el gobierno insular, en relación con el modelo de futuro que proponemos para la gestión de las dos empresas públicas estratégicamente más importantes, INALSA y los CACT, debe ser un tema de máximo interés para los ciudadanos y es por eso que voy a tratar de simplificar en lenguaje llano, cuál es la propuesta que hacemos al respecto desde Coalición Canaria para el gobierno que aspiro a presidir.

No obstante, aclarar que aunque son públicas y notorias las diferentes posturas o planteamientos que desde las distintas opciones políticas mantenemos en relación con estas empresas, en el presente artículo trataré de centrarme en qué es lo que CC propone, sin entrar en valoraciones sobre las pretensiones de otras fuerzas políticas, aunque espero que tomen buena nota sobre las nuestras como base programática de gobierno.

INALSA

Como todo el mundo supongo que sabe, INALSA no es más que una sociedad instrumental creada por su propietario, es decir, el Consorcio Insular de Aguas (conformado por los siete Ayuntamientos y el Cabildo), para producir y distribuir agua en la isla. Se da la circunstancia de que dicha empresa fue intervenida por la Justicia al anterior Grupo de Gobierno, y nombró a tres administradores concursales que a día de hoy tienen plenamente asumidas las competencias de su Consejo de Administración.

Aunque a largo plazo el futuro de INALSA, en realidad el de la producción y distribución de agua desalada en la isla, va a estar determinado por el nuevo Plan Hidrológico insular, de lo que se trata aquí y ahora, es de establecer cuál es el futuro inmediato de INALSA en cuanto termine la primera fase del proceso concursal, esto es, la fase común que determinará cuál es la deuda real, y comience la fase convenio que puede concluir bien con acuerdo con los acreedores o bien con la disolución de la empresa y el reparto de sus activos entre éstos. (INALSA casi no tiene activos).

En ese sentido, y como ya he dicho, son públicas las diferentes propuestas que las distintas formaciones políticas han realizado sobre cuál ha de ser la fórmula de gestión que saque a INALSA de sus números rojos, y cómo hacer frente a la enorme deuda que acumula, por razones que darían para varios artículos, y que asciende a más de 40 millones de euros. Claro que la fórmula más fácil sería permitir la entrada de capital privado -en realidad es a lo que creo que aspiran algunos de sus principales acreedores- o bien acceder a la pretensión de una subida desproporcionada del agua al consumidor, tal y como pretenden los administradores concursales para facilitar la referida fase de convenio, y así liquidar la deuda en pocos años.

Coalición Canaria rechaza ambas fórmulas y propone algo bastante más sencillo.

La primera fórmula (permitir la entrada de capital privado) la rechazamos porque entendemos que una empresa que a día de hoy tiene prácticamente el monopolio de la producción y distribución del agua y que además ha estado y volverá a estar fuertemente subvencionada, está llamada a tener necesariamente importantes márgenes de explotación (el beneficio, como tal, no sería legal, pero sí que es necesario un margen sobre costes puros de producción para mejorar redes, modernizar plantas, ampliar reservas, etc…, y pagar a largo plazo la deuda). Por tanto, sería un despropósito entregar algo tan estratégico para la isla a empresas privadas que la asumirían como una oportunidad de negocio. Aunque tampoco se trata de una cuestión de principios que niegue necesariamente la participación de capital privado como algo negativo en sí mismo, en el caso de INALSA, entendemos que nunca se ha realizado una apuesta seria por una gestión profesional en el ámbito de lo público y blindada en lo posible de injerencias políticas, que demuestren la fácil viabilidad de la empresa.

Y la segunda salida fácil, la desproporcionada subida del agua, la descartamos igualmente porque no vamos a permitir que se repercuta la deuda a los ciudadanos como pretenden los administradores. Los acreedores, a quienes también representan, no están en una posición de fuerza. CC cumplirá la Ley, y ésta sólo nos obliga a cubrir los costes de producción que a nuestro juicio difieren muchísimo de los que los administradores nos pretenden imponer.

Para Coalición Canaria, cubriendo con una subida moderada los costes de referencia del 2010 -o lo que es lo mismo, equilibrando las pérdidas que se obtuvieron en el pasado ejercicio-, unido a los ahorros futuros que no han sido considerados (a saber: previsibles ahorros a la baja en los nuevos contratos eléctricos y de saneamientos; ahorro de más de un millón de euros por someternos voluntariamente a cortes de suministro cuando el proveedor de energía lo necesita; ahorro importantísimo por mejoras en la red para evitar pérdidas sufragadas por el Consejo Insular de Aguas; mejoras en la productividad por sustitución de membranas financiadas por el Consorcio Insular de Aguas; ahorro por incorporación de equipos de ahorro energético; ahorro por puesta en marcha de un parque eólico de autoconsumo de 3,5 megavatios, adjudicado a INALSA en el año 2009; y entre otras, por el ahorro en costes de personal por el nuevo convenio colectivo), debería haber suficientes recursos para las referidas inversiones y para hacer frente a la deuda, claro que con importantes descuentos y a largo plazo. Por cierto, que a largo plazo la verdadera viabilidad de la producción de agua pasa por el desarrollo de nuevos parques eólicos que minoren la dependencia energética de las compañías eléctricas; es decir por la apuesta por la energías renovables que minoren la factura de la luz (hasta la fecha ha sido de más de 10 millones de euros anuales), y la emisión de contaminación al planeta.

De lo contrario, y siempre antes que la participación de capital privado en la empresa que propusieron los anteriores gobernantes (PSOE-PIL), y por la que también apuesta el PP hasta donde yo sé, siempre cabría la vía de la liquidación de la empresa y que todos sus cometidos pasasen nuevamente al Consorcio del que quizá nunca debió salir, que para eso es el dueño de las plantas de producción y de las redes de distribución. Desde CC no compartimos la idea de los acreedores de que en tal caso la deuda pasaría a los Ayuntamientos, porque de ser así no tendría sentido la aplicación de la Ley Concursal a INALSA. Ley que limita las responsabilidades al patrimonio de la empresa, que es ciertamente escaso, y en todo caso al patrimonio de los administradores negligentes, pero nunca al de sus propietarios, es decir, al del Cabildo y los Ayuntamientos. Lo cierto es que a CC no le preocupan las responsabilidades patrimoniales a que pudiera haber lugar por parte de los administradores, porque hizo las cosas bien cuando Inés Rojas presidía la primera Corporación y Mario Pérez era consejero delegado, eso tal vez preocupe a otros que sospechosamente guardan un silencioso y acaso cómplice mutismo, en relación con la propuesta de subida brutal del precio del agua que proponen los administradores.

En definitiva, mi compromiso es profesionalizar la gestión de la empresa al máximo nivel para que en cuanto la dirección política recupere las plenas competencias en el Consejo de Administración de INALSA, demostremos lo sencillo que resultará el que la empresa entre en márgenes positivos de explotación, probablemente este mismo año, y en importantes excedentes en los sucesivos para hacer frente tanto a la deuda como a las inversiones necesarias para modernizar la empresa sin que se produzcan nuevas subidas de agua en el corto y medio plazo. Esto, unido al levantamiento del veto administrativo que hoy pesa sobre INALSA para recibir subvenciones de la administración, precisamente por estar intervenida, sólo puede augurar un futuro muy esperanzador para la producción y distribución de agua barata y de calidad en Lanzarote.

CENTROS DE ARTE, CULTURA Y TURISMO

(Avance próxima entrega)

Un objetivo irrenunciable: terminar con los más de 40 millones de euros que habrán perdido sus restaurantes entre el año 2004 y el 2011.

Un nuevo modelo organizativo: tres entidades con personalidad jurídica distinta, una para la gestión de la visita como actividad museística, otra para la gestión de los restaurantes bajo un nuevo modelo, y otra para la dimensión artística y cultural de sus espacios escénicos. Las tres bajo una misma estructura empresarial y, por tanto, sin mayores costes administrativos de gestión y dirección.

Anuncios

3 comentarios

  1. Nos alegra comprobar que en mayo 2011, apostaba por una agua gestionada desde lo publicp con honestidad y decencia. No a la privatizacion de la gestion .

    • Ahora mismo no comparten lo del caracter público del agua y estamos gobernando. A veces, una cosa es la que se piensa, otra la que se dice, y otra la que se hace. Por ejemplo, el PSOE dice defender el caracter público del agua, sin embargo defendió la financiación privada de infraestructuras a INALSA para unas inversiones de 70 millones de euros que habría que sumar a los 40 de deuda. ¿Alguien cree que eso podía terminar de un modo distinto a la privatizacion?. Ya veremos con quien pactamos despues de Mayo, porque no veo grandes diferencias en relación con INALSA entre las dos formaciones políticas que la hundieron pero habrá premisas. Gracias por participar.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s